Eva y Maite están a punto de vivir una aventura increíble, transformase en minúsculas para ingresar en el interior del aparato digestivo y descubrir sus maravillas. Con este argumento Eliana Montaña escribió una historia que se transformó en el primer libro del país sobre microbiota para niños, muy bien ilustrado por Mariángel Elizondo y diseñado por Paula Lanzi.
“Soy psicóloga y hace unos años me diagnosticaron celiaquía. Eso me obligó a un cambio de hábitos alimentarios, entonces noté cambios en el estado de ánimo, me sentía menos irritable, más tranquila. Me empezó a interesar mucho el impacto de la alimentación en la salud mental y empecé a estudiar el tema”, contó Montaña.

Por entonces, 2014-2015, a nivel mundial las investigaciones sobre microbiota comenzaban a tener más difusión.
Hasta entonces se hablaba de flora intestinal pero los nuevos descubrimientos científicos ampliaron mucho estos conocimientos. “En realidad es más bien una fauna porque se sabe ahora que son millones de microorganismos que habitan e interactúan. Mientras mayor diversidad microbiana tenemos, muchos más recursos a nivel salud integral y general tenemos nosotros”, dijo.
-Entonces, ¿por qué un libro para niños?
-Bueno, es que ya siendo mamá me aboqué a buscar la forma de transmitir esto a mis hijas, busqué material que acá pero no encontré.
Los libros de microbiota para chicos disponibles en el mercado son dos: uno de Colombia, escrito por Massiel Pardo de Oro, y otro de España, de la autora Sari Arponen.

Así surgió la idea de crearlo ella misma con conceptos que incluyen además de la buena y variada alimentación, otros que tienen que ver con el contacto con la naturaleza, el movimiento, la risa, el juego y el afecto. Son aspectos tienen mucha relación con la microbiota, su estabilidad y diversidad.
“Yo en algún momento tuve la inquietud de cómo vinculaba esto con mi carrera profesional. Con el tiempo me fui formando en abordaje del trauma y en esto también encontré esta unión, cómo una respuesta al trauma y como a veces aparece hasta un estrés crónico afectan a la microbiota y pueden ir generándose enfermedades autoinmunes”, señaló la autora.
El libro, al ser un material destinado a niños, Montaña lo abordó desde el lado de la salud para no generar una idea alarmista en los pequeños lectores, prefiriendo enfocar su publicación desde una perspectiva puramente preventiva y positiva.
La importancia radica, además, en que es un tema que es necesario que el niño empiece a conocer lo antes posible.
“Creo que todavía en muchos espacios la relación entre microbiota y salud mental no se reconoce con la importancia que tiene. Hay espacios en los que esto se subestima, pero a mí me parece que es supervalioso, porque nos permite entender un montón de cosas a las que muchas veces no se le encuentra respuesta”, aclaró.

Para que sea atractivo a su público, las ilustraciones eran muy importantes y la autora destacó que la ilustradora y diseñadora captaron la idea, el matiz, el carisma del libro, y cómo transmitir ese mensaje.
Como no es escritora, Montaña tuvo sus temores al principio, pero el balance hoy es positivo, el libro ha tenido muy buena recepción porque “está abordado de una manera muy bonita, sencilla, a pesar de que es un tema muy complejo, pero está bajado de una forma muy sencilla, amena y sobre todo lúdica, didáctica”, dijo.
De la editorial Zigna Studio, el libro puede adquirirse en librerías locales y al mail eliana.l.montana@gmail.com.
Las dos últimas páginas están dedicadas a padres y docentes con una explicación más profunda sobre la relación entre alimentación, microbiota y salud física y mental de las personas.
Según la editorial científica Ocronos, los estudios de la microbiota analizan la composición, funciones y alteraciones de los microorganismos que habitan el cuerpo humano, especialmente el intestino, mediante técnicas como la metagenómica y evaluaciones clínicas de su impacto en la salud.
Los estudios de la microbiota investigan las comunidades de bacterias, hongos, virus y arqueas que viven en simbiosis con el ser humano, evaluando su diversidad, funciones metabólicas e influencia en la inmunidad. La microbiota intestinal es la más estudiada por su papel clave en digestión, metabolismo y regulación del sistema inmunitario.
