La cuchara entra a la boca con la emoción de lo nuevo. El dulce de espárragos se desliza con suavidad, sin empalagar, dejando su sabor vegetal inconfundible y alegría en el paladar que se traslada a toda la cara.
Esta originalidad se expuso en la Fiesta del Espárrago y el Alcaucil 2026, en el Médano de Oro, y fue realizada por Ricardo Tapia, un jubilado de 71 años que hace 15 años se enamoró del arte de las conservas artesanales.

Ricardo contó que aprendió a elaborar conservas en la calle, de la gente mayor, aplicando algunas recetas y proporciones que ahora realiza “a ojo”, destacándose por su creatividad.
Su catálogo incluye dulces extravagantes de cebolla, champán, cerveza, espárrago, beterava, zanahoria, entre otros, además de arropes medicinales, licores caseros, aperitivos y aceitunas. Sin dejar de lado los dulces tradicionales como los higos en almíbar, zapallo, naranja, tuna, y más.

Solo la fruta y azúcar, sin añadir agua ni conservantes, logrando alta calidad en sus preparaciones. Sus productos han tenido una excelente aceptación local, abasteciendo incluso a turistas y bares de la zona.
“Soy jubilado, pero sigo trabajando en Servicio Social San Juan; voy a cumplir 50 años en ese puesto, una vida entera. Esto de las conservas es un extra para mí, un pasatiempo muy lindo. Vivo solo en un departamento muy chiquito, en 9 de Julio, pero me las arreglo, hago salsas especiales, licores caseros, aperitivo casero y toda clase de dulces raros”, contó.
También incursionó en las hierbas y plantas medicinales que vende fraccionadas y con el conocimiento de sus diferentes beneficios para la salud, cosas que también le enseñaron “las abuelas de la calle y tanta gente que he conocido”.

-¿Cómo hizo para crear estos dulces que no se encuentran en otro lado?
–La creatividad es total, hago muchas innovaciones sobre todo en la mayoría de los dulces. Lo primero que hice para vender fueron las aceitunas, pasta de aceituna y el dulce de alcayota tradicional. También le vendí a los barman el dulce de cerveza y el dulce de champán para elaborar tragos. Igual que los licores, como el licor de chañar y el licor de alcayota.
La materia prima para algunos dulces la compra directo a los productores sanjuaninos, pero hay otra fruta que tiene que recolectar él mismo, como el fruto del chañar para elaborar arrope, o las tunas.
“Para todo hay un secreto que me pasó algún viejito, por ejemplo a las tunas hay que recogerlas antes que salga el sol para no pincharse”, confesó, dejando al descubierto cuánto de saber ancestral hay en lo que hace.

La marca es “Todo Casero Conservas Artesanales” y se pueden comprar al número 264-4899127.
Tres claves
Para lograr un buen producto hay tres claves sagradas para Tapia:
Materias primas de primera calidad: esto es definitivo para lograr el sabor y la nobleza del producto.
Esterilizar: los envases de vidrio en vacío para garantizar la seguridad de los alimentos, se someten a calor mediante hervido, horno, vapor o microondas.
Baño maría: una vez envasados los dulces y conservas en caliente se tapan y se coloca el frasco de cabeza, al otro día se hierven por 10 minutos. Este procesa asegura la eliminación por calor de cualquier microorganismo.
Ricardo contó que “gracias a Dios” sus productos tienen muy buena aceptación, son totalmente regionales con la meta que identificar a San Juan con una impronta personal y originalísima.
