Los colores brillantes atrapan la mirada y la manta sugiere suavidad y calidez antes de tocarla; mientras que el diseño es lo que enciende una fibra visceral que conmueve, sin saber a ciencia cierta por qué.
Es imposible separar la poesía telúrica de una tarea que es mucho más que tejer y ellas lo saben.
“En la trama va hilvanando
la memoria del hogar.
En la manta va bordando
el refugio de un linaje entero”.
Esta es la voz de las tejedoras de Susurros Andinos, 20 mujeres que se agruparon para visibilizar y comercializar obras artesanales tradicionales, especialmente el textil criollo, “con la trama indivisible de la poesía que el telar incluye”.

El grupo nació en el año 2025, “después de más de 20 años de compartir experiencias donde nos encontrábamos diseñadores y artesanos. Trabajamos juntas desde diferentes espacios como la UNSJ, a partir del programa San Juan Artesano; y desde Casa Natal de Sarmiento, cuando fui directora, a través del programa Tramas Andinas, telares y comunidad”, contó Silvina Vásquez.
La meta es trabajar en un espacio cultural para expresar la identidad tradicional sanjuanina a partir de la comunicación, la experimentación de sus prácticas y la comercialización de productos artesanales. El eje principal es el universo textil y gastronómico que surge de las montañas, valles y desiertos.
Actualmente hay artesanas de Iglesia, Valle Fértil, Jáchal, Calingasta y Capital.
Sus integrantes son: Arminda Suárez, Teresa Díaz, Ermela Balmaceda, Margarita Chavez, Yanina Suárez, Cristina Merchant, Daniela Jofré, Elisa Mondaca, Margarita Sánchez, Felisa Cabrera, Hilda Cabrera, Soledad Ovallez, Lía Chavez, Rosa Gómez, Soledad Sosa, Carina Roses, Romina Fernández, Milagros Olivares, Magalí Arena y Silvina Vázquez.

Ellas comparten la misma filosofía: cada tejido guarda en sí mismo la memoria de los oficios transmitidos, el pulso de la tierra y la relación profunda con el territorio en el cual nace.
Pero ellas también son conocedoras de la medicina natural, las construcciones, historia, religiosidad, música, danza, mitos y leyendas.
“Son susurros donde se entrelazan historias, saberes y creaciones que invitan a compartir un horizonte común de arte, diseño y artesanado”, señalaron.
Los tejidos incluyen mantas, caminos de mesa, morrales, alforjas, carteras, ruanas, prendas y objetos únicos están a la venta a través de redes sociales y en el showroom la Casona de Yolanda en Barreal, para quienes saben apreciar este arte criollo.
Punto de venta: La Casona de Yolanda, avenida Presidente Roca casi Yrigoyen, Barreal; en horario de 10:00 a 13:00 y de 16:30 a 20:30.

El conocimiento se comparte en talleres, ferias, reuniones, experiencias inmersivas, con participación de artesanos locales y regionales donde se fusiona arte, artesanía, gastronomía.
“Cada obra que nace a través de manos artesanas en un telar criollo narra su tierra, su lugar, en el rescate de formas, sonidos, aromas y colores de amplios desiertos, valles y montañas andinas y cordilleranas”.
Como éstas en San Juan, a lo largo de la Cordillera de Los Andes muchas mujeres se han organizado en grupos de artesanas, tejedoras y bordadoras que son guardianas de un saber heredado; algunas han logrado trascender no solo su comunidad sino también su país.
Su trabajo no está centrado en la actividad económica, sino que es una forma de generar conciencia y fomentar el respeto por las culturas andinas.

Próxima actividad
Susurros del telar se llama el nuevo encuentro organizado por el grupo que promete una experiencia inmersiva en el universo textil criollo. Se realizará el 2 de mayo en horario de 16 a 19 en el patio de Yanina Suarez, telera de Barreal, con cupo limitado.
Informes e inscripciones al 264-410 4786.
En el taller se aprenderá sobre el origen de la lana, la crianza de ovejas, y también sobre las herramientas, telar, hilado con uso y rueca, teñido tradicional en olla de hierro; tejido criollo, plantas y yuyos nativos, sus bondades curadoras y tintoreras. Además se podrán saborear semitas caseras y tesinas andinas.

En los encuentros se comparten técnicas y prácticas tradicionales (a veces organizados con universidades e instituciones nacionales e internacionales), también se realizan residencias artísticas.
Sus obras son productos autóctonos, parte vital de la historia y la cultura de San Juan para el país y el mundo, para las actuales y futuras generaciones.





