200 años de la Iglesia de Concepción: el templo que resurgió por la fe su pueblo

Tres son las caídas de Jesús cargando la Cruz en el Vía Crucis, tres son las veces que Jesús se levantó. Igual lo hizo la Iglesia de la Inmaculada Concepción de María, más conocida como la Iglesia de Concepción, muchas veces castigada por la naturaleza sanjuanina.

Esta iglesia, que nació producto de la devoción de su pueblo y que comenzó siendo una humilde capilla, cumple 200 años. En el medio, una creciente y un terremoto la destruyeron por completo, un casamiento que terminó en tragedia y un mensaje: siempre levantarse.

La devoción por la Inmaculada Concepción de María surgió en San Juan a mediados del siglo XVII con la llegada de una imagen de la Virgen a la casa de la familia Balmaceda. El lugar se convirtió en una especie de oratorio para los vecinos de Concepción, que al igual que el resto de los sanjuaninos tenían que ir hasta la Ciudad para rezar ya que todas las iglesias estaban concentradas allá.

Por la devoción de la comunidad a la Inmaculada Concepción de María, es nombrada subparroquia y en 1819 se convirtió en la segunda parroquia de San Juan. Su primer párroco fue el presbítero José Uribe (1819-1833).

La iglesia estaba ubicada frente a la plaza en el sector noroeste de la cuadra, donde se encuentra actualmente la Comisaría 2°. Era de adobe, caña y barro y tenía un gran cementerio como el resto de las iglesias de la época.


El templo antes de 1944. Foto gentileza Familia Mazuelos Corts

En 1593, debido a las grandes crecidas del río, la iglesia fue trasladada a donde se encuentra actualmente: en la esquina noreste de las calles Tucumán y Juan Jufré. Sin embargo, pese a la nueva ubicación, en 1833 una creciente la destruyó por completo.

Tuvieron que pasar años para que la comunidad del Pueblo Viejo volviera a tener un templo y fue Domingo Faustino Sarmiento, por aquel entonces gobernador, el que promovió su reconstrucción.

El nuevo edificio fue construido en la misma esquina, con la fachada orientada hacia el oeste. Era casi todo de adobe, posiblemente con sistema de tapias, con arquería interior de ladrillo y argamasa (mezcla compuesta por cal, arena y agua). Tenía una torre con campanario y reloj y una recova con arcadas, rematada por un frontón triangular. El templo fue refaccionado en 1920 y en esa oportunidad se construyó un imponente campanario de cemento de 25 metros de alto.

La segunda caída: una boda que terminó en tragedia

La Iglesia de la Inmaculada Concepción fue destruía por segunda vez luego del terremoto del 15 de enero de 1944, exactamente a las 20:49, momento en el que estaba por celebrarse un casamiento. Esa noche el templo se desplomó y el imponente campanario colapsó, causando la muerte de los novios Francisca Sánchez (20) Miguel Serrano (24). También fallecieron la madre de la novia y el sacerdote, Eutiquio Esteban, que iba a consagrar la boda y algunos invitados, según contaron algunos profesores de historia del colegio San José. Soldados del ejército, vecinos y familiares de las víctimas ayudaron a levantar los escombros, tarea que llevó algunos días. Los cadáveres, por su parte, fueron trasladados y cremados en el cementerio de la Capital debido al avanzado estado de descomposición.

Volver a levantar el templo no era cosa de un día, por eso durante los años que siguieron al terremoto, la iglesia de Concepción fue suplantada por una humilde construcción de chapa, que con el correr del tiempo pasó a ser de material.


El templo después del terremoto. Foto gentileza Familia Mazuelos Corts

En 1962, impulsado por el presbítero Antonio José López Soler, comenzó a construirse el templo que perdura hasta la actualidad. El diseño redondo, que representa al mundo, fue proyectado por el ingeniero Gazzini y el arquitecto David García.


El templo en la actualidad

El 7 de diciembre de 1971, en vísperas del Día de la Virgen, celebración que cada año convoca a cientos de fieles en la iglesia de Concepción, fue inaugurado el nuevo templo. Ese día fue una verdadera fiesta. Una multitud asistió a la ceremonia en la que el Nuncio Apostólico, monseñor Lino Zanini bendijo el templo junto al arzobispo de San Juan de Cuyo, Idelfonso María Sansierra. El 8 de diciembre de 1977, fue elevado a la categoría de Santuario Arquidiocesano de San Juan Inmaculada Concepción de María.

Las campanas

“Que la fe y la piedad del pueblo crezcan cada vez más fuertes siempre que escuche su melodioso repique. Que su sonido aleje a todo espíritu maligno; que se desvanezcan trueno y rayo, granizo y tormenta; que el poder de tu mano someta a los malignos poderes del aire, que tiemblen con el sonido de esta campana y huyan acto seguido ante la visión de la santa cruz grabada en ella” dice un fragmento de un ritual romano destinado a bendecir las campanas de las iglesias.

Sin lugar a dudas, las campanas con sus sonidos marcan a una comunidad, regulando y acompañando la vida cotidiana, las de Concepción no son la excepción.

Fueron colocadas en un inmenso campanil de 25 metros de alto, en la refacción de la iglesia en 1920. Pero su sonido se silenció con el terremoto de 1944, cuando el campanil se desplomó y las campanas terminaron averiadas entre los escombros.


Las campanas en lo alto del campanil. Foto gentileza Familia Mazuelos Corts

Fue Lucas Aguirre, el monaguillo que cada domingo las hacía sonar, quien las rescató de entre los escombros y las reparó. Fueron colocadas nuevamente en el frente de la iglesia de emergencia después del terremoto, gracias a que los fieles improvisaron un campanil con palos y un riel de ferrocarril.


Las campanas sobre el campanil improvisado por los fieles. Foto gentileza Familia Mazuelos Corts

Luego fueron trasladadas al fondo de ese mismo templo, donde eran sostenidas por dos pilares de más de tres metros de altura.


Las campanas en el fondo de la iglesia de emergencia. Foto gentileza familia Mazuelos Corts)

Recuperaron su lugar en las alturas con la construcción del nuevo templo.

Las multitudinarias procesiones del 8 de diciembre

Todos los 8 de diciembre, Día de la Inmaculada Concepción de María, miles de fieles se reunían en la madrugada para participar de la tradicional procesión que se iniciaba en el microcentro sanjuanino y terminaba en el templo de Concepción. Esta tradición se mantiene intacta.

Los peregrinos llegan de distintos puntos de la provincia para acompañar el andar de la Virgen. En familia, con amigos o en soledad, participan de la movilización religiosa en la madrugada, en medio de reflexiones, cantos y rezos.

Al finalizar la procesión, con la llegada de la Inmaculada al templo, se celebra una misa, para la que es necesario trasladar el altar a la calle, debido a la cantidad de fieles que participan de ella. Las celebraciones se repiten por la tarde.


Gentileza Diario La Provincia

Los festejos por los 200 años

*Sábado 24 de agosto a la hora 18: charla sobre María Inmaculada a cargo del Dr. Juan Mariel Erostarbe.

*Jueves 29, desde las 22: vigilia de adoración y alabanza.

*Viernes 30, a la hora 21: santa misa en acción de gracias por el bicentenario parroquial, presidida por el arzobispo de San Juan, monseñor Jorge Lozano.

*Sábado 31, desde las 19: santa misa junto a los grupos provida de la provincia. Celebración de la Fiesta del Pueblo Viejo. Participan: Camerata San Juan, Coro Arturo Beruti, distintas bandas populares, puestos de comidas, de artesanos, exposición de talleres comunitarios, entre otros.

*Domingo 1 de septiembre a la hora 10: procesión con la imagen de la Inmaculada Concepción y posterior misa.

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