Los taxistas dieron el primer paso en la restauración del oratorio Caputo

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Un poco de pintura, elementos de limpieza y manos con ganas de trabajar, fueron elementos suficientes para comenzar la tarea de restauración del oratorio Caputo, en Caucete, iniciativa del Sindicato Conductores de Taxis San Juan.

Caputo era un taxista que fue asesinado en ese lugar en 1939. El paraje estaba abandonado, lleno de basura y casi olvidado, había denunciado Destino San Juan.

Los taxistas, en homenaje a Caputo, tomaron la posta y dieron el primer paso para remozar el lugar y que vuelva a ser un punto importante en la Ruta de la Fe de la provincia. El lugar, además, se encuentra a escasos kilómetros del paraje Difunta Correa.

“Según la leyenda, Caputo cumple los deseos de todos los trabajadoras y trabajadores del volante concediéndole es la posibilidad de comprar sus vehículos o herramientas de trabajo. También de proveerles un techo para su familia.

Estamos poniendo en valor el Paraje de Caputo y pedimos ayuda a municipalidad, nosotros ponemos el combustible y la comida para que nos ayuden a limpiarlo. De la reparación, pintura y puesta en valor se encarga el sindicato”, señalaron en un comunicado.

Cualquier ayuda de la comunidad será bienvenida.