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Museo Gnecco cumple 140 años custodiando parte de la historia sanjuanina

El primer número del diario de Sarmiento, El Zonda, de 1839; la colección completa de las primeras monedas argentinas o el lagar de cuero de buey que se usaba para hacer los primeros vinos y aguardientes de la provincia, son algunas de la joyas de la historia sanjuanina que atesora el Museo Histórico Provincial Agustín V. Gnecco.

Original del primer diario El Zonda.

Fue el primer museo privado de la provincia y este 2026 cumple 140 años. Fue fundado por Agustín Gnecco en 1886, un apasionado de la historia que reunió una colección que hoy supera las 160 000 piezas, incluyendo objetos arqueológicos, documentos coloniales, numismática, filatelia y elementos de la vida cotidiana.

Silvina Ojeda, historiadora y personal del museo, contó que Gnecco era un coleccionista que tenía acceso a sus objetos de interés porque tenía en Buenos Aires una casa de compra y venta de antigüedades y también una en San Juan. Así fue adquiriendo algunas cosas, comprando lotes, otros le fueron donados.

Ornamento de la puerta principal de la antigua catedral de San Juan.

El primer museo fue en su casa familiar por calle Laprida, ahí convivían su esposa y sus hijos junto con todos los objetos. Tenía una idea de museo regional colonial por eso había objetos de otras provincias.

Gnecco intentó que la provincia se hiciera cargo, pero no tuvo éxito, luego de su fallecimiento, en 1940, sus hijos Anavadro, Vitálico y Huarpeliano tomaron la posta.

En la sala dedicada a la radiofonía sanjuanina está el transmisor con el que se informaba al país sobre el terremoto de 1944.

“En realidad el que se hizo cargo fue Anavadro, como no tenían respuesta del gobierno provincial de esa época y como él era amigo de Enrique Udaondo del Museo de Luján, acordaron  trasladar piezas allí y construye un pabellón. Después se cuestionó esa decisión, sobre todo porque había muchos elementos de nuestras culturas nativas, pero hay que tener en cuenta que era una colección privada y todavía no había leyes de patrimonio”, explicó Ojeda.

En 1960, previas negociaciones con el gobernador Américo García, la provincia decide comprar una parte de la colección, y otra parte, todo lo que es numismática y medallística muy importante, fue donada por la familia. Ese año el museo pasó a ser de la Provincia.

Anavadro fue director del museo hasta su fallecimiento; lo sucedió su hija María Julia Gnecco hasta el 2016, ella es Profesora de Historia y está realizando su doctorado. Hoy el museo depende de la Dirección de Acción Cultural, Ministerio de Turismo y Cultura de la Provincia.

Nuevos trabajos

El eje del Museo Gnecco es la arqueología colonial, por eso abundan los elementos y vestigios de restos coloniales que quedaron de una ciudad que quedó destruida luego del terremoto de 1944.

“La muestra, si bien tiene algunos hitos del siglo XX, se enfoca en la época colonial, siglo XIX, que es lo que nosotros queremos transmitir a la sociedad sanjuanina”, señalaron.

El museo es el punto de partida de la Ruta Sísmica de la Provincia, allí se puede observar un adobón de la ex catedral y un bellísimo ornamento de madera tallada de la puerta. Los guías relatan cómo fue el terremoto y cómo la Ciudad perdió todos sus edificios coloniales cambiando para siempre su fisonomía.  

Superadobe: tiene de ancho 39 cm., largo 19 cm., y de alto 9 cm, perteneció a las paredes de la antigua catedral.

“La idea es mostrar los terremotos más importantes, más representativos porque marcaron la historia provincial, que son el terremoto de 1894, el terremoto 1944, el de 1977 y hacemos mención al del 2021, porque fue el que provocó nuestro traslado, tuvimos que dejar la casa vieja (sobre avenida Rawson) y trasladarnos acá (Mitre 864 E)”, dijo Ojeda.

Las fotos en las paredes ayudan a chicos y grandes a tomar dimensión de estas catástrofes.

“Guionamos el recorrido con los elementos de construcción y fotos, Actualmente trabajamos para darle forma a un archivo oral, recogiendo los relatos de la gente sobre cómo vivió ese ese terremoto. Es lo que nosotros llamamos patrimonio inmaterial para reconstruir ese terremoto a través de los relatos orales”, contó,

San Juan después del terremoto.

Este archivo oral no está terminado y se sigue incrementando. “La mayoría de la gente no sabe que en el museo no es solo mostrar y guiar, hay un trabajo interno que es muy importante, que es el fichaje, reconocimiento, limpiar objetos. Nosotros hacemos conservación preventiva, no hacemos intervención porque no somos especialistas, no somos restauradores, sólo hacemos mantenimiento y limpieza. Para restaurar una pieza uno tiene que estudiar”.

Áreas

El Museo Histórico Gnecco tiene varias áreas. El área de objetos es lo que está expuesto y la gente puede ver, más los objetos en guarda, esta colección es material de estudio para muchos investigadores.

La sala que más disfrutan los chicos, juguetes de antaño.

También tiene una pequeña pinacoteca, y una biblioteca que es especializada con libros desde 1600, y un archivo documental que cuenta con un documento de 1603. La hemeroteca cuenta con diarios de la provincia, algunos del siglo XIX y XX y otros nacionales.

Cuenta con un área de indumentaria y textil y el área de numismática, medallística y filatelia, a cargo de Ojeda. “Son piezas muy valiosas, algunas de oro y plata”.

La colección se va renovando para darle nueva información a la gente, tarea a cargo de los 15 trabajadores del museo. “La tarea interna nos lleva mucho tiempo, acá nos pasamos horas encerrados en una oficina con una computadora en la tarea de registrar todos estos elementos, es muy importante hacer ese trabajo”.

Las escuelas tienen un espacio único en el Museo Gnecco para que los chicos puedan aprender sobre la historia de su provincia, y el turista, un lugar para conocer la tierra de grandes hombres que supo, con ahínco y resiliencia, levantarse de las cenizas.

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