El atroz asesinato de Antonino Aberastain

Aberastain

El atroz asesinato de Antonino Aberastain se produjo un 12 de enero de 1861, cuando era gobernador de San Juan.

“El Mártir de la autonomía, doctor Antonino Aberastain, prisionero el día anterior en La Rinconada (departamento Pocito) fue obligado a regresar a pie a la ciudad por un camino peligroso y calentado por el sol.

Como no pudiera seguir más así, pidió que se lo montara a caballo para poder llegar. El oficial que lo conducía, de apellido Clavero, sin escuchar el pedido ordenó que el ilustre preso se sentara en una piedra haciéndolo fusilar sin juicio previo ni tiempo para que el mártir dispusiera de sus cosas.

fusilamiento
Asesinato de Aberastain, de la página sanjuanalmundo.

Este bárbaro crimen repercutió desfavorablemente en todo el país y trajo como consecuencia la separación de Buenos Aires de la Confederación, epilogando la misma en Pavón.

Sarmiento, inmediatamente de conocer la infausta noticia, publicó una biografía del eminente prócer haciendo resaltar sus virtudes, renunciando a la vez a su cargo de ministro del gobierno de Buenos Aires para asumir la defensa de su malogrado amigo”, relató el historiador César Guerrero en su libro “Efemérides sanjuaninas” (1961).

El día anterior a su muerte, Aberastain lideró el combate contra el ejército de Saá que venía desde San Luis a intervenir la provincia.

El monumento dedicado a Aberastain está ubicado en avenida Uñac, entre calles 10 y 11, departamento Pccito, en el sitio exacto donde fue fusilado.

Aberastain
Antonino Aberastain

Muerte de Aberastain

En el “Manual de San Juan” (1960) se reseña que Aberastain nació el 10 de mayo de 1810 y que desde temprana edad se distinguió por su “seriedad, energía y brillante inteligencia”.

Se graduó en Buenos Aires de abogado en 1832, donde también adquiriendo una sólida cultura y el dominio de varios idiomas. Regresó a San Juan en 1835 y se inició en las actividades del foro bajo el gobierno del Coronel Nazario Benavidez.

“Cultor de la literatura y la música, fue redactor con Sarmiento en el periódico ‘El Zonda’, fundado por el Maestro de América. Inició su vida política como miembro del partido Liberal pero debió huir de la provincia en 1840 sospechado de tramar una revolución contra el gobierno de Benavidez”.

Aberastain
Escena incluida en el monumento a Aberastain, en Pocito.

La misma síntesis señala que Aberastain estaba al servicio del General Lavalle cuando éste fue asesinado y tuvo que huir a Chile, donde siguió ejerciendo la abogacía en la ciudad de Copiapó.

Regresó a su provincia natal en 1852, después de la caída de Rosas, y se negó a representar a la provincia en el Congreso Constituyente ya que pensaba que no era válido sin la participación de la provincia de Buenos Aires, admitiendo el derecho de aquella provincia a rehusarse a obedecer las imposiciones del gobierno de la confederación.

Aberastain fue opositor al Coronel Virasoro, que ejercía el gobierno de San Juan ‘en propiedad’ (legalmente) sin embargo, trató de conciliar las distintas acciones ya que el gobernador le propuso  una “concordia política”.

Falsas promesas

Pero Virasoro no cumplió con su parte y sus posteriores excesos hicieron que Aberastain tomara una actitud de combate ante el mandatario, Esto le valió su detención y su posterior destierro de la provincia hasta que el pueblo de San Juan se sublevó en un sangriento episodio que terminó con la muerte de Virasoro.

Entonces, de forma provisoria, fue designado gobernador el señor Pedro Nolasco Cobo, y fue sustituido por el gobernador electo Francisco Coll quien designa ministro Antonino Aberastain y a Valentín Videla.

Pero al presidente de la Confederación, Santiago Derqui, no le cayó nada bien la muerte de Virasoro y decretó la intervención armada de la provincia el 26 de noviembre de 1860.

La misma estaba al mando del Coronel Juan Saá, gobernador de San Luis.

Juan Saá
Coronel Juan Saá.

“Ante esas difíciles circunstancias, el gobernador Coll renunció a su cargo y fue ungido en el mismo a Aberastain quien estaba dispuesto a resistir la arbitraria intervención.

Inútiles fueron las gestiones realizadas ante el coronel Saá para disuadirlo de entrar en San Juan en son de guerra, sin avenirse a discutir el problema de la legalidad del gobierno de San Juan por gestiones pacíficas.

Por el contrario, reforzó sus tropas con aporte de hombres y armas ofrecidas por el gobernador mendocino Laureano Nazar”.

Los hombres de Aberastain

Por su parte, Aberastain organizó los batallones Unión Nacional, Libertad, Constitución y 25 de Mayo, un regimiento de caballería y maestranza. Luego dirigió al pueblo una proclama calificando de ilegal y atentatoria la misión del gobernador de San Luis, y se dispuso a resistir a fuerzas superiores en número y en preparación.

El 7 de enero de 1861, Saá inició la marcha sobre San Juan frente a 1.500 hombres y el día 9 dictó un decreto en la zona de Guanacache asumiendo el mando de la provincia y ordenando que las fuerzas en armas se sometieran a su mandato.

En La Rinconada, Pocito, se inició el combate el día 11 de enero y “a pesar de sus proezas de valor y sacrificio, las tropas sanjuaninas fueron derrotadas produciéndose una sangrienta matanza donde fue sacrificada a mansalva ‘la flor de la juventud sanjuanina’”.

monumento

Aberastain y unos pocos sobrevivientes fueron tomados prisioneros y obligados a caminar hasta la Ciudad, pero Antonino nunca llegó a destino.

“Fue escarnecido vilmente y luego fusilado a traición Antonino Aberastain, por lo que se lo llama con razón ‘el Mártir de las autonomías provinciales’, su vida y su sacrificio es ejemplo para las actuales juventudes de la patria”.

Otro aporte

En “Historia del San Juan”, de Carmen y Héctor Arias (1966) citan a Aberastain y una autoprofecía:

“He creído cumplir un deber sagrado al tomar posesión del mando en circunstancia tan delicada y no puedo ofrecer seguridades de acierto en mi administración, pero puedo si consagrarme y consagraré, os lo juro, todos mis esfuerzos, mi sangre, mi vida, al sostén de las libertades conquistadas el 16 de noviembre último, a la defensa de los derechos del pueblo de San Juan contra cualquier agresión, al mantenimiento de la dignidad del pueblo libre y democrático que corresponde a San Juan”.

Y narran los historiadores: “La suerte estaba echada de antemano. El 11 de enero de 1861, en el campo de La Rinconada, por segunda vez adverso, quedó inmolada ‘la flor de la juventud sanjuanina’.

La bravura no pudo con la veteranía, la caballería se desbandó, la artillería quedó inutilizada y el cuadro de infantería fue penetrado por dos frentes por la caballería puntana ‘a lanza seca’, al decir de Saá. Al día siguiente de la acción ocurrió la tragedia que conmovió al país”.

Aberastain

La narración repite la escena de los prisioneros caminado a pie, fuertemente custodiados y marchando camino a San Juan.

“El comandante Francisco Clavero, encargado de los prisioneros, temiendo quizás un alzamiento a la altura de los ‘árboles de Barbosa’, por su propia cuenta hizo fusilar a Aberastain.

Indignación y asombro en todo el país. Urquiza escribió a Derqui la noticia de la bárbara muerte del doctor Aberastain:

‘Me ha hecho hervir la sangre al maldecir a sus perpetradores, es un crimen inútil que condeno con toda la energía de mi alma’.

Derqui dispuso el proceso a Clavero, pero aprobó la conducta de Saá en la acción militar del día anterior.

Aberastain, el héroe de Pocito o el mártir de La Rinconada, como se le suele decir, entró en la historia convertido en hombre símbolo.

Pedro Echagüe, contemporáneo de la tragedia, la contó así:

La batalla se ha perdido

y San Juan en esta ocasión

a su corona de mártir

puede añadir otra espina.

monumento a Aberastain

En junio de 2017 fue inaugurada la remodelación del monumento a Antonino Aberastain, en Pocito.

monumento
placa

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