parque de mayo

El ecléctico Parque de Mayo, creado en el centenario del Primer Gobierno Patrio

Fue pensado como espacio verde para el disfrute popular y fue protagonista de hechos históricos como la llegada de la primera avioneta a la provincia. El Parque de Mayo nació con ese nombre en homenaje al Primer Gobierno Patrio en el año del centenario.

El 25 de mayo de 1910 se colocó la piedra basal de la obra.

“Mendoza hacía su imponente Parque San Martín; Rosario, su Independencia; Tucumán, el Juan Bautista Alberdi; La Plata, el célebre paseo Del Bosque; todos ellos emulando al europeizado Palermo. San Juan no podía ser menos, y así surgió en el centenario el Parque de Mayo”, dijeron en su “Historia de San Juan” (1966) Carmen Peñaloza de Varese y Héctor Arias.

El decreto de creación del parque tiene fecha 17 de mayo de 1910 y fue rubricado por Carlos Sarmiento (Coronel y entonces gobernador de la provincia) y Arnobio Sánchez (vicegobernador).

“Declárese de utilidad pública con destino a un parque, que se denominará Parque de Mayo, la expropiación y ocupación de los terrenos situados en el municipio de Desamparados y comprendidos dentro de los siguientes límites: por el norte, la prolongación A oeste de la avenida 25 de Mayo de esta capital.

Por el sur, la calle que pasa por el frente sur de las propiedades de Telesfora Benavides de Sánchez y Eglantina Sánchez de Quiroga. Por el este, la avenida Las Heras y por el oeste, el límite este de la propiedad del establecimiento La Germanía y su prolongación al norte”.

Postal antigua del Parque de Mayo.

Ocho días después, el 25 de mayo de 1910, se colocó la piedra fundamental de una columna que sirvió de base a una pequeña estatua de la Libertad.

Fernando Mó, en su libro “Cosas de San Juan” (1986) relató que el terreno original para la construcción del Parque de Mayo era de 17 hectáreas con 5005 metros cuadrados.

Mó explicó que había examinado el título de dominio donde advirtió que el juicio de expropiación no fue necesario pues, según constancia de la escritura, número 15 del 5 de octubre de 1911 ante el notario mayor de gobierno don Rosauro Gómez, la escritura fue inscripta en el Registro de Transferencias de Dominio bajo el número 1049, folio 255, tomo II, Desamparados. Resulta que el gobierno de la provincia obtuvo el terreno por transferencia sin cargo que le hizo la Municipalidad de Desamparados.

Así se ve hoy el monumento al general San Martín en el Parque de Mayo.

Incluso se realizó un acto de sesión cuando era gobernador Victorino Ortega y ministros Martín Albarracín y Estanislao Albarracín, de Hacienda y Obras Públicas y Gobierno e Instrucción Pública respectivamente.

40 años después, esa extensión donada fue reducida por varias transferencias realizadas por la provincia: primero, venta al Club Deportivo Inca Huasi, 1707 metros cuadrados, el 19 de enero de 1952. Segundo, donación al San Juan Lawn Tenis Club, 6538 metros cuadrados, el 15 de julio de 1952. Tercero, donación a la Universidad Nacional de San Juan, 899 metros cuadrados, el 30 de noviembre de 1984.

Mó contó que la primera estatua que se instaló en el parque fue La Libertad, réplica de la colocada en Nueva York. “Al poner la piedra fundamental del paseo el 25 de mayo del 1910, ya se había instalado en el pedestal donde lució hasta el año 1928, luego fue trasladada a la plaza de la Villa Aberastain, cabecera del departamento Pocito”, dónde se encuentra todavía.

Tanto la réplica de la estatua de la Libertad como las ninfas ubicadas en el Parque (réplicas de dos existentes en el palacio de Versalles) se encargaron a Francia, no llegaron por “equivocación” como decía el mito popular.

Una de las ninfas, hoy.

Los del bronce 

La segunda estatua instalada en el Parque de Mayo fue la del general José de San Martín, en 1916, “monumento ecuestre de gran importancia obsequiado por el municipio de Buenos Aires a nuestra provincia”. Se trata de una reproducción del original que hicieron los escultores Luis Daumas y Gustavo Eberlein.

Frente a la Legislatura, en el costado Este del parque, se encuentra la plazoleta llamada Los Próceres Americanos, donde aparecen los bustos de Anacleto Gil, exgobernador de San Juan, esculpido por Lorenzo Domínguez e inaugurado en 1930.

El busto del doctor Marcial Quiroga, médico general de sanidad, instalado en 1964, sin firma de autor. También el de Arturo Beruti, músico notable, no tiene firma de escultor.

Manuel Lainez tiene allí su busto esculpido en 1931 por A. Andresco; también el busto de Segundino Navarro, escritor y estadista, suyo autor fue Félix Trigo, inaugurándose en 1960.

Otro con busto propio es Juan Pablo Echagüe, ubicado en 1956. También existía un gran pedestal donde estuvo la estatua de Francisco Narciso de Laprida, obra de la famosa Lola Mora, que fue trasladada a la plaza de Jáchal.

La galería de bustos despareció en anteriores remodelaciones del Parque.

Contó Mó que sobre este pedestal se puso “una estatua pequeña que aparece desproporcionada y de mal gusto, este bronce estuvo en el hall de la vieja casa de gobierno hasta el terremoto de 1944”.

En este sector había una estatua llamada La niña de Sarmiento, que miraba una fuente y cuya autora es Marisa Balmaceda Krause.

Monumento al deporte.

Uno más actual es el monumento al deporte fue inaugurado el 21 de mayo de 1970 con motivo del 19º Campeonato de Hockey sobre Patines. “Surgió como un deseo tendiente a perpetuar un sitio donde los deportistas pudieran festejar sus certámenes y hazañas”, según Mó.

Y más cercana en el tiempo es la estatua de Federico Cantoni ubicada en el ángulo sureste del Parque.

Estatua de Fedrico Cantoni, ubicada en el ángulo sueste del Parque, data de 1987.

Como en Palermo

Desde su creación el Parque de Mayo tuvo sus lagos, primero fueron tres pequeños lagos que se convirtieron en uno de mayor extensión. “Existía la conocida isla donde funcionaba una confitería muy frecuentada” y donde hubo grescas inolvidables como la protagonizada por conscriptos del cuerpo militar de Marquesado que dejó varios heridos.

Las medidas del lago que hoy conocemos son consecuencia de una remodelación realizada en 1964 y 1965. Con la tierra de la excavación se hizo la loma existente en la zona Norte que se regaba con agua de bombeo.

En esta mejora realizada durante el segundo gobierno de Leopoldo Bravo se sumó una perforación para extraer agua, pero el terremoto de 1977 destruyó totalmente la cañería.

Por entonces había en el lago botes y balsas mecánicas cuya explotación licitaba la municipalidad de la Capital.

Los lagos del Parque de Mayo, se estima que, por los modelos de los automóviles, la foto es de la década de 1930.
Actualmente no se puede acceder al la zona del lago por las obras en curso, el vallado se observa al fondo.

Testigo del primer avión

En los inicios del parque y cerca de la zona lacustre existió un gran potrero donde aterrizó el primer avión que voló sobre la ciudad de San Juan.

El 14 de octubre de 1912, procedente de Mendoza, descendió el avión que piloteaba Mario Casale. En 1926 el piloto donó al museo Casa de Sarmiento de San Juan la hélice de madera de su pequeño aparato Farman, una pieza histórica que se exhibe en el museo.

“Las damas y caballeros sentados en sillas ordenadas como platea de un lado a otro, presenciaron en suspenso la proeza sin apartar los ojos al pájaro del aire ni a la vecina chimenea de ladrillos de la bodega La Germania, en inquietante proximidad”, dijo Horacio Videla en su “Historia de San Juan”.

En ese descampado también se realizaron carreras pedestres y de automóviles. “Próximo al lago se intentó organizar un jardín zoológico sin que prosperara la iniciativa”, contó Mó.

La magia insuperable

El gran atractivo del Parque fue el trencito que se instaló en marzo de 1964 en el marco de la Feria del Vino.

Según la historia que recogió Mó, originalmente fue transporte en explotaciones mineras, hasta que se lo incorporó al Parque. Tenía tres unidades distintas con sus respectivos motores y distintos cuerpos rodantes.

Cuando el trencito pasaba por el costado del lago.
La actual remodelación del parque incluye la recuperación del trencito y sus vías.

Recorría casi 1 kilómetro entre arboledas, pasando por un túnel de 70 metros y llegó a transportar 8000 personas por año. En los últimos años era explotado mediante licitación pública por la firma Girón Hnos.

Dejó de funcionar en el año 2004 y actualmente está en marcha un plan para recuperarlo y que vuelva a rodar en 2026.

La información emanada de Gobierno señalaba que para recuperar el trencito se trabajará sobre 1.200 metros lineales de vías, la reestructuración de las bases metálicas y de hormigón del circuito para garantizar una circulación segura, la reparación y puesta en valor de los túneles y la readecuación de la dirección de circulación.

Además, la obra incluye la adaptación de una de las tres locomotoras existentes que será equipada con batería de litio en reemplazo del antiguo sistema de combustión a gasoil. De esta manera, el nuevo trencito funcionará con motor eléctrico, reduciendo el impacto ambiental y el ruido.

“Nuestro parque no tiene verjas ni portales, aunque alguna vez existieron, pero entrando a la derecha se halla un hermoso arco helicoidal construido recientemente por la Dirección de Obras Públicas”, contó Mó. Ese arco fue destruido.

Fue realizado en 1964 por la firma Cerámica San Juan S.A. estaba ubicado a espaldas de la estatua del General San Martín; y próximo al reloj floral que fue retirado en la década del ’80 y años después reinstalado frente al Centro Cívico.

Arboleda

Poco a poco el Parque de Mayo fue de marrón a verde, llegando a tener más de 40 variedades de árboles bien desarrollados: robles, pinos, cipreses, braquiquitos, catalpas, cresponas, alcornoques, jacarandás, tipas, ligustros, eucaliptos, carolinos, rosales, palmeras, etc.

“Junto al costado oeste del casino (hoy Museo Provincial de Bellas Artes) se alza un pino añoso maltratado por el hacha, conocido por el pino de don Benavides porque la tradición comentaba que Nazario Benavides se sombreaba debajo de este árbol allá por la década de 1845. Esta circunstancia no está probada, pero es probable si se observa que buena parte de esas tierras pertenecieron al caudillo sanjuanino”, aportó Mó.

El Lago en la década del ’70 y ’80.

Más recortes al Parque

El periodista Juan Carlos Bataller publicó que durante el gobierno cantonista se decidió construir el estadio abierto lo que volvió a cercenar el predio del Parque de Mayo.

“Luego, en los años 60, llegaría el turno al estadio cerrado y habiendo tanto terreno disponible se decidió también enmarcarlo en el viejo parque. Y dale que va”, dijo.

Además, el Hotel Sussex se hizo también en el parque, hasta que terminó como sede de la Legislatura provincial. Al lado le instalaron el Casino, que se quedó con otra porción del ya menguado terreno.

“Y como si esto fuera poco, otro ‘influyente’ logró que le dieran una porción más de terreno para instalar una confitería que luego vendió. El caso es que el parque, nacido con 17 hectáreas hoy se encuentra reducido aproximadamente a 10 hectáreas”, señaló Bataller.

Otro espacio dentro del Parque, el Museo de la Memoria Urbana.

El Parque de Mayo se encuentra en una etapa de remodelación del Sector 2, que incluye la renovación del lago con un nuevo puente peatonal, la reactivación del trencito y la construcción de nuevos núcleos sanitarios, avanzando en la consolidación de infraestructura moderna que mejora la calidad de los espacios públicos.

Las nuevas obras prometen darle un nuevo brillo a este ícono de San Juan.

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