El milagroso Niñito del Cajoncito de Valle Fértil

niñito del cajoncito

Es mejor ir despacio y atento por el camino que va de La Majadita a Los Bretes, en Valle Fértil, solo así se puede ver el cartel de chapa que dice “El niñito del cajoncito”. En ese lugar, para los que creen, los milagros ocurren.

En una gruta natural del cerro, a pocos metros del camino y con un acceso flanqueado de piedras pasadas por cal, hay una caja de vidrio que contiene una más pequeña de madera muy antigua, y dentro de ella, algunos huesos del esqueleto de un bebé.

El sitio se ha convertido en un nuevo santuario y lugar de peregrinaje ya que según los lugareños, el que pide al Niñito, éste le responde. Prueba de ello es que hasta hace cuatro años en la gruta solo estaba el cajoncito de madera y ahora, allí mismo, ya casi no entran más ofrendas al niño.

Todo alrededor de esos huesos es un misterio. Nadie conoce su origen y aún no han sido analizados esos restos para conocer su antigüedad.

El cartel realizado por los vecinos que indica el sitio donde está el niñito.

Sin embargo no fue obstáculo para que la gente le atribuyera género masculino y todos los juguetes que hay en el santuario son autos, camiones, un caballito, peluches, y hasta un conjunto de pantalón y chaleco de gala de varón.

También en el lugar hay una alcancía para ofrendas con las que se mantiene limpio el sitio y se hacen mejoras, como el acceso libre de vegetación.

Santuario y lugar sagrado para los creyentes.

Se solicita no colocar velas en el lugar ya que podrían ocasionar incendios del bosque nativo.

Origen incierto

“La historia del niño del cajoncito no es fácil de conseguirla. Cuentan que un maestro de La Majadita hizo juntar los huesitos y ponerlos en esa cueva. Pero no se sabe dónde fue encontrado, cuentan que en otro lugar”, dijo a Destino San Juan Nilda Elizondo, profesora e historiadora de Valle Fértil.

Agregó que si bien el origen del niño es dudoso, no lo es la fe que ha despertado: “dicen que es muy milagroso y le llevan regalos de agradecimiento”.

Elizondo también trató de averiguar algo más, saber si los huesos fueron investigados por algún experto para calcular la edad del bebé y la antigüedad de los huesos, “porque pueden ser indígenas si tuvieran  más de 200 años,  pero nadie lo puede confirmar”.

“De modo que así es, sabemos que está pero no sabemos desde cuándo ni de quién”, señaló la profesora.

cajoncito

Lo que dicen los vecinos

La primera crónica periodística sobre el Niñito del Cajoncito la publicó Diario de Cuyo en el año 2018. Marcos Carrizo, quien por entonces trabajaba en ese medio, pudo contar lo que a él le contaron.

Doña Blanca Costa de Molina relató que el cajoncito con los huesos lleva en esa gruta al menos 100 años, porque ella nació en 1927 y ya estaba allí.

“Resistía el cajoncito, los niños tiraban piedras pero se conservaba y se cuidaba para que nadie hiciera alguna travesura”, dijo doña Blanca.

Así estaba el santuario en 2018 (foto Diario de Cuyo).

La referencia era “ahí en el cajoncito” cuando alguien preguntaba dónde estaba el niñito. “Decían que lo dejaron de la época de los indios, toda la gente decía eso”.

Los pobladores le pedían al Niñito con fe, y se le atribuye “ayuda milagrosa a la hora de encontrar alguna vaca, mula u otro animal perdido, o para que afloje alguna de las crecidas del río durante el verano”.

Otro viejo poblador de la zona, Don Ventura Ortiz (ya fallecido), había dicho que esos huesos están ahí “desde que era chico”.

Mientras que Carrizo señaló que hay quienes aseguran que podrían ser restos de un bebé fallecido en un antiguo rancho que había muy cerca y del que aún hay restos.

Queda develar la incógnita sobre los años de esos huesos, pero eso no influirá en la fe de la gente que ya convirtió al Niñito del Cajoncito en la almita milagrosa de La Majadita.

Muy cerca se puede visitar el famoso árbol de las raíces de La Majadita.